domingo, 4 de diciembre de 2016

Cuba


Estos días, en los que tanto se ha opinado sobre la controvertida figura de Fidel Castro, yo también quiero sumarme con un análisis de la situación política y social de Cuba.
 
“La historia me absolverá”
Es una de las frases más recordadas de Fidel Castro, de las primeras que pronunció en público. Lo hizo con 26 años, cuando era un joven revolucionario que se oponía al régimen de Fulgencio Batista. Vaya por delante que considero necesaria toda revolución que pretenda combatir cualquier régimen dictatorial. Ese fue el germen de la lucha del Che Guevara, Camilo Cienfuegos y Fidel Castro. En el exilio de éste en México se gestó el plan para derrotar a Batista. Así, el 1 de enero de 1959 triunfaba en Cuba la Revolución, liderada por Fidel Castro, contra la dictadura de Fulgencio Batista.
 
¿Y después qué?
El aciago y oscuro régimen castrista. Por eso estoy en desacuerdo con esa idea romántica y edulcorada que se tiene de Fidel Castro. El verdadero ideólogo de la revolución fue Ernesto Che Guevara. En 1967, unos días después de la muerte del Che en Bolivia, Fidel Castro participó en un homenaje al guerrillero argentino, al que definió como “un ejemplo” y el “modelo ideal” para el pueblo cubano:

"Si queremos expresar cómo aspiramos que sean nuestros combatientes revolucionarios, nuestros militantes, nuestros hombres, debemos decir sin vacilación de ninguna índole: ¡Que sean como el Che! Si queremos expresar cómo queremos que sean los hombres de las futuras generaciones, debemos decir: ¡Que sean como el Che! Si queremos decir cómo deseamos que se eduquen nuestros niños, debemos decir sin vacilación: ¡Queremos que se eduquen en el espíritu del Che!"
 
Así pues, si Ernesto Che Guevara se erigió como el ideólogo de la revolución, Fidel Castro fue primero un revolucionario y después se estancó, incapaz de evolucionar, y sumió al pueblo en una austeridad opresiva. El embargo económico por parte de EE.UU. convirtió a Cuba en la isla aislada, hasta que la llegada del demócrata Barack Obama al gobierno estadounidense en 2008 propició una parcial apertura y la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Todos los regímenes dictatoriales son atroces, vengan de vertientes de derechas o de izquierdas. Igual que en su día condenamos la dictadura española o las dictaduras de Sudamérica; igual que ahora condenamos la dictadura militar de Corea del Norte o la pseudodemocracia instalada en Venezuela, por poner solo dos ejemplos actuales, debemos condenar igualmente la dictadura cubana.

Mi experiencia en Cuba
Hace dieciséis años visité Cuba en calidad de turista. Me encontré una isla desabastecida. La población pasaba no pocas penurias, solamente se podía comprar alimentos y productos de primera necesidad presentando la cartilla de racionamiento (me explicaron, por ejemplo, que la leche estaba restringida y únicamente tenían derecho a ella los niños menores de seis años). Gente que conocía de primera mano la situación cubana me sugirió antes de mi viaje que llevara en la maleta cuadernos, lápices y bolígrafos porque escaseaban en las escuelas, así como aspirinas y otros medicamentos básicos a los que la población tenía el acceso restringido.

Donde fueres, haz lo que vieres
Ayudé lo que pude a personas encantadoras que conocí en la isla y, además, me empapé de su cultura y su carácter abierto. Me senté muchas veces en el Malecón a contemplar el océano, recorrí La Habana en taxis, presencié sus atardeceres, realicé compras en el mercadillo de la plaza de la Catedral, degusté platos típicos en los restaurantes “paladares” de la Habana Vieja, probé los auténticos mojitos y daikiris, acepté que me hicieran trencitas en todo el cabello, visité un criadero de cocodrilos en la península de Zapata, caminé por las calles empedradas del pintoresco pueblo llamado Trinidad (cuyo casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad), visité algunas casas de alfarería, leí la poesía de José Martí, me atreví con las danzas afrocubanas... Y mil cosas más.
 
 
Trinidad, Cuba. Mayo de 2000
 
Dos películas imprescindibles
La magnífica Fresa y chocolate (1993) retrata de forma fidedigna la realidad social durante el régimen castrista. El personaje interpretado por Jorge Perugorría ve coartada su libertad simplemente por ser un artista homosexual. Lo mismo ocurrió con el poeta y novelista Reinaldo Arenas, que en 1980 tuvo que exiliarse a los Estados Unidos debido a la atroz persecución a la que fue sometido por el régimen. Su lucha, la expresión de su libertad artística y sexual, y su posterior bajada a los infiernos nos emocionaron en Antes que anochezca (2000), con un Javier Bardem en estado de gracia. Reinaldo Arenas se suicidó en 1990, después de enviar una carta de despedida a la prensa y a sus amigos, en la que culpaba a Fidel Castro de todos los sufrimientos que padeció en el exilio.

Para finalizar
Este análisis sobre el polémico Comandante. Una de las figuras más influyentes del siglo XX, llena de luces y sombras, cuajada de contradicciones, como los grandes personajes que han escrito la Historia. Ésta se encargará, o no, de absolverle. Aquí dejo el enlace de este didáctico artículo, Un juicio sereno de la trayectoria y el legado de Fidel Castro, que nos explica cómo Castro derrocó a Batista, el tirano que mantenía sumida a Cuba en una dictadura sanguinaria, pero la sustituyó por otra dictadura que se sigue alargando décadas y décadas:

“Castro y sus compañeros habían acabado con una dictadura feroz y opresora, que había torturado y asesinado a unas 20.000 personas [...] con Batista enriqueciéndose gracias a todo ello hasta acumular una fortuna de unos 100 millones de dólares, que se llevó consigo en su huida a la República Dominicana, a la portuguesa isla de Madeira y, finalmente, a la España de Franco, donde residió casi tres lustros hasta su muerte. Pero la sustituyeron por otra dictadura mucho más duradera que, aun siendo menos brutal, tiene hasta ahora un saldo de entre 3.000 y 5.000 fusilamientos según el activista Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, de los que casi 1.200 han sido víctimas de ejecuciones extrajudiciales."

No hay comentarios:

Publicar un comentario